Pues resulta que se me ha hecho tarde pero aquí estoy.
Lo hemos visto mil veces en las películas norteamericanas. El día de Thaksgiving.... Es un "puente" oficial en todo Estados Unidos.
El último jueves del mes de noviembre, las familias se reúnen; recorren grandes distancias para pasar 4 días juntos. Y se arremolinan alrededor de un pavo. A nada que repase mi memoria cinéfila, asumo que pasar solo el día de Acción de Gracias, es equivalente a estar solo en Nochebuena.
Vale, de acuerdo. Después están los "malos rollos" entre cuñados...suegros...sobrinos... y todas esas cursiladas (como la ineludible salsa de arándanos...) que hemos visto "cienes" de veces en el cine.
No voy a detenerme en el origen (muy bonito, por cierto) de la fiesta que celebran ni en las costumbres nacionales de ese país. Me quedo con el gesto: Dar gracias. Una buena costumbre que, a veces, vamos perdiendo por aquí, que es lo que me importa ahora. A veces, parece que creeemos que si recibimos algo a lo que "tenemos derecho"... no debemos agradecerlo. Y no damos las gracias. En detalles sin importancia. Que un tendero te devuelva el cambio... es lo normal. Y dejamos de dar las gracias. Que te esperen para subir en un ascensor...es lo normal, y ... dejamos de dar las gracias... Que un camarero traiga lo que le hemos pedido...es normal... Que unos padres se ocupen (y preocupen) de sus hijos...es lo normal... Y dejamos de dar las gracias.
Así, subiendo de escala...nos acostumbramos y no agradecemos las cosas medianas...y, por último...las grandes. Y dejamos de "dar gracias".
Hoy me digo (y te digo, si me lees): Da las gracias. Es gratis. No es sólo cuestión de educación ni "urbanidad". No te rebaja. No te hace "peor". No te humilla. De hecho...aunque tú no lo sepas, te recuerda quién eres.
Prueba. Da las gracias. Y, aunque no lo entiendas...Harás bien.
Thanksgiving: agradeciendo, que es gerundio.
Hasta mañana. O pasado. (No voy a "crecerme ahora", que nos conocemos...)
Lo hemos visto mil veces en las películas norteamericanas. El día de Thaksgiving.... Es un "puente" oficial en todo Estados Unidos.
El último jueves del mes de noviembre, las familias se reúnen; recorren grandes distancias para pasar 4 días juntos. Y se arremolinan alrededor de un pavo. A nada que repase mi memoria cinéfila, asumo que pasar solo el día de Acción de Gracias, es equivalente a estar solo en Nochebuena.
Vale, de acuerdo. Después están los "malos rollos" entre cuñados...suegros...sobrinos... y todas esas cursiladas (como la ineludible salsa de arándanos...) que hemos visto "cienes" de veces en el cine.
No voy a detenerme en el origen (muy bonito, por cierto) de la fiesta que celebran ni en las costumbres nacionales de ese país. Me quedo con el gesto: Dar gracias. Una buena costumbre que, a veces, vamos perdiendo por aquí, que es lo que me importa ahora. A veces, parece que creeemos que si recibimos algo a lo que "tenemos derecho"... no debemos agradecerlo. Y no damos las gracias. En detalles sin importancia. Que un tendero te devuelva el cambio... es lo normal. Y dejamos de dar las gracias. Que te esperen para subir en un ascensor...es lo normal, y ... dejamos de dar las gracias... Que un camarero traiga lo que le hemos pedido...es normal... Que unos padres se ocupen (y preocupen) de sus hijos...es lo normal... Y dejamos de dar las gracias.
Así, subiendo de escala...nos acostumbramos y no agradecemos las cosas medianas...y, por último...las grandes. Y dejamos de "dar gracias".
Hoy me digo (y te digo, si me lees): Da las gracias. Es gratis. No es sólo cuestión de educación ni "urbanidad". No te rebaja. No te hace "peor". No te humilla. De hecho...aunque tú no lo sepas, te recuerda quién eres.
Prueba. Da las gracias. Y, aunque no lo entiendas...Harás bien.
Thanksgiving: agradeciendo, que es gerundio.
Hasta mañana. O pasado. (No voy a "crecerme ahora", que nos conocemos...)