jueves, 29 de mayo de 2008

Hasta el 40 de Mayo...

A traición.
Así me ha pillado el frío. Por la espalda, sigilosamente y sin avisar.
Llevo dos dias notándolo, y dos días haciendome la sueca, ignorando al enemigo; confiando en que era un amago, creyendo que me libraba. Pero, una vez más, me equivoqué. Pensé que no hacía tanto frío... la moto es tan rápida... y no parece que vaya a llover... pero si estamos a veintitantos de Mayo...
Yo a lo mío...pico-pala... venga a planificar cosas, citas, reuniones, salidas y entradas, trabajos y no-trabajos... Y, en medio de esa vorágine de final de mes...¡Zas! El padre de todos los catarros se ha venido a vivir conmigo. Y es un roomate desconsiderado y abusón. Ha invadido mi espacio (el físico y el vital) y no me puedo mover. Me duele todo por su culpa.
Me duelo yo misma. La cabeza, la garganta, los pulmones... la espalda, las rodillas...
Ay. Por doler, me duele hasta la incapacidad de no poder escribir a gusto sobre alguno de los temas pendientes.
Pero... esto es lo que hay. Así que... a sacarle tajada a los daños colaterales que ha producido la llegada imprevista y tocanarices de este "okupa" que se ha empeñado en dejar bien al refranero español.
Que nadie se preocupe. Alzaré mis cleenex hasta la victoria, como si estuviera en Las Ventas.

martes, 20 de mayo de 2008

Importante vs Urgente

Ya conté el otro día que me "urge" ponerme al día. Tengo muchas cosas pendientes por aquí, lo sé y me "obligo" a sacar tiempo.

Sin embargo, hoy voy de "por si aca" -contra mi habitual modo de ser- y quiero ser previsora. Porque creo que hay cosas importantes y urgentes a las que deben ceder sitio las cosas "urgentes", pero menos importantes.

Son dos cosas en una:
Aún no sé crear enlaces en las entradas... así que iros a la derecha, a Lugares a los que voy. Ahí están los 2 atajos para llegar a dónde os quiero llevar.

En primer lugar, recomiendo el artículo que "el padrino" ha colgado hoy titulado "Una palabra profanada". Leedlo despacito. Y, después, volved aquí, y entrad en el segundo lugar, que no es otro que Madrid, dentro de 4 días.


Hecho.
Me parecía importante contároslo.

Hasta pronto.
En serio: me "urge" volver por un montón de razones.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Mi primer profesor de inglés

Yo era pequeña. Pequeña pero con gustos de "vieja". No recuerdo la primera vez que le escuché. Mentiría si dijera que lo recuerdo. Puede que fuera en el coche de mi tío Juan. El siempre llevaba música que a mí me resultaba buenísma. Glenn Miller... Ella Fitzgerald... Jazz.. y, por supesto... él. O puede que fuera una madrugada escuchando la radio a hurtadillas. Vaya... he sido una niña muy rara, creo. En cualquier caso, sí recuerdo la primera canción cuya letra necesitaba entender. "Strangers in the night". Me gustaba muchísimo y no tenía ni idea de qué decía aquella canción. La grabé de la radio en una cinta de cassette. Y, pacientemente, fui reconstruyéndola palabra a palabra (de oído, con las lógicas equivocaciones ortográficas) con ayuda de un ajado diccionario Sopena (¿o era Sopeña? ¡no lo sé!...) que tenía muchas banderitas en la portada y variados garabatos de alguno de mis hermanos mayores, que era a quien pertenecía.

Mi relación con Sinatra se consolidó oficialmente cuando dí por terminada aquella traducción (yo no había aún comenzado a estudiar inglés, así que distaba bastante de estar bien hecha). Luego vinieron otras."New York, New York", "Let me try again", "All the way", "They can´t take that away from me" -que para mí siempre será "the way you wear your hat"- "My way", "Fly me to the moon", "When or where"... y, por encima de todas "I've got you under my skin"; y tantas más.

Cuando comencé a estudiar inglés, sin tener la más remota idea de gramática, yo ya tenía un considerable vocabulario y cierta facilidad para la pronunciación; nada de viajes al extranjero ni profesores particulares... A mí me había enseñado él.

Ya sé que él no escribía las canciones, y que los compositores y letristas de aquellas obras eran unos fuera de serie. Pero ...él las hacía verdad. Nadie pronunciaba como él. Nadie como él "daba vida" a la canción. Eran historias, películas, en un par de minutos. Era capaz de decirte con el tono de su voz que estaba feliz, triste, deprimido o exultante según la historia que estaba "viviendo" en cada canción. Y te compadecías o te alegrabas por él.

Así nació mi primera "mitomanía"; completamente entregada a la causa... me convertí en una fan con 12 años más o menos. Él fue el que provocó mi primera "promesa" absurda: no morirme sin oírle cantar en directo. Qué gracia. No me propuse "oírle en directo antes de que se muera" -cosa que, por ley de vida, era más probable... No. Creo que por aquel entonces yo ya había entendido sin saberlo que él no se iba a morir nunca. Pasaron los años. Y sucedió el "milagro". Siempre había imaginado que algún día yo tendría la suerte de viajar a Nueva York o algo así y que allí se cumpliría esa promesa. No. Él vino "a mí". Fui de las pocas (hubo un fiasco de precios y una campaña contra él -amigo de Reagan, de la mafia ...etc-y el Santiago Bernabéu no se llenó ni a la mitad) que estuvo allí. Con mis 16 o 17 añitos, desafiando a un catarro de muerte a finales de aquel verano, allí estaba yo tarareando de memoria todas y cada una de sus canciones. Esa es la única entrada a un espectáculo que guardo en mi cajita de los tesoros.

De las 3 promesas "absurdas" que hice en aquellos años, esa fue la primera en cumplirse. Me queda la tercera a la que no renuncio todavía y de la que quién sabe si hablaré aquí algún día.

El fetichismo me llevó a interesarme sobre todo lo que se refería a él. Sin duda me quedo con que nació un 12 de Diciembre. ¡Blue eyes era guadalupano sin probablemente saberlo!

Aunque su voz no me dejará nunca y esté entre mis "inmortales", se fue hace hoy 10 años. Coherente con mis convicciones, rezo por su alma, lo único verdaderamente inmortal, y le pido a Dios que, al morir, le permitiera en Su Misericordia comprobar cuánta razón tenía cuando cantaba aquello de "the best is yet to come".

lunes, 12 de mayo de 2008

Demasiadas cosas y ningún hueco para contarlas

Se me fue el mes de Abril sin poder despedirlo y saludé Mayo lejos del ordenador. En lo que va desde mi última entrada hasta hoy, han sucedido tantas cosas que merecían un comentario sosegado...Mañana es 13 de Mayo...fiesta de la Virgen de Fátima.... Casi va mediado el mes y ...¡no he escrito nada!
Estoy contenta por muchos motivos, pero a la vez me siento un poco como esas madres que no llegan a todo y tienen mala conciencia. Mientras estudio el modo de "conciliar" esta criatura con el resto de mi día a día... a modo de "lista de pendientes"... las enumero hoy, como diría "blue eyes", a mi manera para crearme la obligación. A ver si funciona...

La primera Feria de mi duende rubio. La marcha al Cielo de otra "gran rubia", aunque ya tuviera el pelo de nieve; alguien queridísmo que se ha ido con "las botas puestas" dejando tras ella una "gran tribu" de buenas personas que son lo que son en buena parte gracias a ella. (Ays... aunque suene a siciliano: La familia, ¡la familia!)
Una visita relámpago a Córdoba en plena primavera. El tesoro de la amistad. Un nuevo cura para la Iglesia Asturiana. El tesoro elevado a "ene".
Diez años sin la Voz. Mi primer (y mejor) profesor de inglés y uno de mis 3 " I must do" ...
Otro aniversario del día en que "volví a nacer" en aquella carretera....

Son aparentemente cosas inconexas... pero no. Todas se conectan. Me llevan a varios puntos que confluyen en una misma cosa. Me llevan a hablar de los lazos familiares, de los que se van y de los que llegan, cogiendo el testigo. Me lleva a hablar de la amistad...de cómo Dios nos hace cruzarnos con personas que son "regalos" para toda la vida. Y cómo esas personas-regalo influyen y te ayudan sin saberlo. Me lleva a hablar de emoción, de los pequeños placeres tan variopintos que nos da la vida, y que nos hacen forjar "pequeños sueños" personales que jalonan la vida de cada uno y la hacen más rica. Me lleva a valorar el tiempo que se nos ha dado a cada uno y hay que saber exprimir para estar listos cuando nos llamen...
Decía que todo eso confluía en una cosa. Exacto: todo eso, bien "arremuñado" me lleva a una sola cosa: dar las gracias sin parar.

Así que este "caos ordenado" vaya como "píldora" para paliar mi "mala conciencia bloggera", por si aca no llego a todo: GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!