Esta mañana he ido al reconocimiento médico que anualmente nos hacen en la empresa. Es en un centro médico pequeñito. Como es habitual, tienes que presentarte en ayunas. Primero te sacan sangre, y después vas "rotando" por distintos despachitos (consultas diría un experto) donde te hacen otras pruebas.
Dada mi absoluta dependencia de un buen café cargado por la mañana y habiendo dormido una hora menos, mi estado anímico y mental a las 9.30 de esta mañana era patético. Somnolienta, un poquito malhumorada y con ganas de que la revisión fuera rápida.
Cuando me ha tocado pasar a la extracción de sangre, mi rostro ha debido sorprender a la enfermera... una chica limpia, muy educada y sonriente, que, con un marcado acento del Este europeo me ha preguntado:
-" ¿Se fa a desmaiar usted? ¿No se encuentra bien?
- "No, no... vamos... Creo que no. Solo estoy muy dormida" le he contestado yo.
Me he sentado, y ella ha comenzado a preparar tubitos, etiquetas y la pertinente y vampírica jeringuilla. La observaba, desde mi "semi consciencia". Tendría unos 25 años, no creo que más.
- "¿De dónde eres?", le he preguntado en buen plan. Quiero decir, haciendo un pequeño esfuerzo por sobreponerme al malhumor fisiológico que traía puesto de casa. Se ha cortado un poco y ha tardado en contestar.
- "Eh... bueno... Soy de Romanía." ha contestado sin mirarme a los ojos. He percibido cierta "incomodidad" en ella a causa de la pregunta.
- "¿Y llevas mucho tiempo en España? Hablas muy bien español", he seguido, tratando de ser realmente "simpática" que, en mis circunstancias, a mí me ha parecido hasta un exceso.
- "Si, ya cassi es 8 años aquí"
- "¿Y te gusta España?"
- "Me gusta mass mi pais. Pero... si no puedes vivir en tu país... no hay que pensarlo..."
Me he callado, coincidiendo con que ella me ha pedido que estirara el brazo, me remangara etc..
Ha atado la goma en mi brazo izquierdo, y ha esperado un poquito, mientras palpaba la parte interior del codo, buscando la vena. No le ha gustado ese brazo... (suele pasarme, que sea difícil encontrarme las venas para los análisis); ha soltado la goma y me ha pedido el otro brazo. Esta vez, la línea azulada de la vena ha "aparecido" en unos segundos.
Algodoncillo bañado en alcohol...
- "Cierre el puño"... y yo... -que no me entusiasma que me pinchen- no he podido evitar dar un pequeño respingo, asustadizo.
Y ha sido en ese momento cuando, mirándome a los ojos, me ha dicho, entre seria y como disculpándose:
-" De verdad, no hablo bien español y soy de fuera... Pero le aseguro que sé pinchar."
Le he contestado que no lo dudaba, que siempre me pasa lo mismo cuando me van a pinchar y que no se preocupara. Pero me ha sabido a poco.
Y me ha hecho pensar.
¿Qué otras experiencias habrá tenido esta chica, limpia, educada, amable y perfectamente preparada para realizar el trabajo que desempeña, para considerar que alguien puede pensar que porque es Rumana pincha peor que un español?
Me hubiera encantado decirle que yo no soy así. Ni yo ni miles de personas. Que veo personas cuando tengo una persona delante. No veo papeles -aunque considere que deba tenerlos- ni veo ladrones, ni estafadores...
Me ha dado un poco de vergüenza, lo reconozco. Y, repito, me ha hecho pensar.
No sé si tiene que ver (en mi caso seguro que sí) con ser cristiano. Creo firmemente que todos los hombres son iguales en cuanto a derechos y dignidad. Mi fe me ha enseñado que todos los hombres somos hijos del mismo Dios. Y qué quieren que les diga, fuera de civismos y correcciones políticas... esa verdad para mi es "la" Ley de Igualdad por encima de cualquier otra.
Además...la fe me aporta un nivel superior... decía que "veo personas" cuando tengo una persona delante... me corrijo: veo -o trato de ver- almas. Asi que, a sabiendas de no haber estado 100% a la altura de ese encuentro, me he enmendado la plana y he rezado por ella. Por que le vaya bien, y, a partir de hoy, se encuentre con personas buenas que sepan verdaderamente transmitirle hermandad y respeto. Porque, aunque yo lo haya intentado, creo que no lo he conseguido.
Se acaba Marzo, el mes en que nació este cuaderno.
A por Abril!
lunes, 31 de marzo de 2008
viernes, 28 de marzo de 2008
Será Abril?
¿No lo hueles? ¡Ya viene Abril!
Y lo espero como un niño espera la mañana de Reyes.
Abril es el mes poeta.
¿alguien podría hacer algo para que esta vez no pase de largo por mi puerta?
Hasta -probablemente- el lunes.
Y lo espero como un niño espera la mañana de Reyes.
Abril es el mes poeta.
¿alguien podría hacer algo para que esta vez no pase de largo por mi puerta?
Hasta -probablemente- el lunes.
jueves, 27 de marzo de 2008
27 de marzo. No se me olvida
Hoy hace 8 años que cambió de casa. Desde que nació este cuaderno, la recuerdo con la foto que ilustra la parte inferior -cada vez menos visible, por cierto- de la página principal.
No sólo llevo su nombre. En algo, me parezco a ella.
De aquel triste día que empezó con ese terrible sobresalto -para ella dulcesalto a la máxima felicidad- lo que más recuerdo es lo que le dije a alguien, en un descanso del llanto:
- "Ahora sí que no me queda nadie que me vea realmente como una niña".
Ella tenía 99 años. Yo, 32.
Y sigo pensando lo mismo.
No sólo llevo su nombre. En algo, me parezco a ella.
De aquel triste día que empezó con ese terrible sobresalto -para ella dulcesalto a la máxima felicidad- lo que más recuerdo es lo que le dije a alguien, en un descanso del llanto:
- "Ahora sí que no me queda nadie que me vea realmente como una niña".
Ella tenía 99 años. Yo, 32.
Y sigo pensando lo mismo.
Contra dictoria
No eres lo que yo quiero.
No lucho por entenderlo.
No espero.
No pido.
No eres lo que yo quiero.
No curas ninguna herida.
Las abres, y no las miras.
No eres lo que yo quiero.
Y, sin embargo, me haces.
Soy más yo cuánto tú más tú.
Te lo debo, y... no lo sabes.
No lucho por entenderlo.
No espero.
No pido.
No eres lo que yo quiero.
No curas ninguna herida.
Las abres, y no las miras.
No eres lo que yo quiero.
Y, sin embargo, me haces.
Soy más yo cuánto tú más tú.
Te lo debo, y... no lo sabes.
* Esto es algo así como una sevillana coja... le falta la cuarta. Pero ha nacido así y yo...siempre he tenido debilidad por los "imperfectos".
miércoles, 19 de marzo de 2008
19 de Marzo: San José y Miércoles Santo
Dicen que tendrán que pasar creo que 3 siglos para que vuelva a coincidir el día de San José en Semana Santa. Habrá quien crea que son sólo curiosidades del almanaque. A mí me ha hecho pensar.
Por un lado, es un botón más de las infinitas muestras de coherencia que tiene la vida de la Iglesia, ésa que nacerá dentro de apenas 3 días, del costado mismo de Jesús crucificado. El hecho de que el cristianismo, perfecta continuación del judaísmo, respete sus propias raíces es muy significativo. Todo encaja. Las cosas no son porque sí y punto. Todo tiene su sentido.
Desde el tiempo de Moisés, el pueblo de Dios, el "pueblo elegido", ha celebrado la pascua del Señor en el primer plenilunio de la primavera. El mismo Jesús, participó de esa gran fiesta durante todos los años que pasó en la tierra. Vivió sujeto a la Ley, le dió cumplimiento y la culminó. Su última Pascua, coincidió con la consumación del sacrificio para el que había venido, dándole total sentido a aquel momento crucial de la historia judía. El Paso del Señor. Desde entonces, el Pueblo de Dios, cambió el cordero por el Cordero de Dios, y puede comer y beber su propia Carne y Sangre.
Por otro lado, me ha hecho ubicar a San José en el contexto de la Semana Santa, en la que siempre ha sido un personaje "ausente". Esta concidencia de fechas -la celebración litúrgica de San José, fiesta grande de la Iglesia que no puede dejar de honrar a su Santo Patrón, tuvo lugar el pasado sábado, pues la liturgia del Miércoles Santo incompatibilizaba ambas- me hace hoy imaginar a Jesús, al borde de la horrible Pasión, recordando a ráfagas en su corazón de perfecto hombre la figura de aquel que Le hizo las veces de padre. A María, la tenemos presente siempre durante la pasión. Pero... ¿y José? Sin duda, Jesús se acordaría de él en aquellos momentos.
Hoy de pronto y por vez primera, echo de menos esa referencia a modo de flashback en la película que hizo Mel Gibson, cuando vemos los "recuerdos" de la Madre y el Hijo. Hubiera quedado bonito y "creíble" ¿no crees?
Para quien ha visto irse a su padre demasiado pronto -siempre es demasiado pronto, lo sé, pero los 19 años no me negarán que es prematuro- esta idea resulta muy sugerente. No se sabe hasta cuando estuvo José acompañando a María y a Jesús, pero los Evangelios dan a entender que, desde luego, fue antes del comienzo de la vida pública del Mesías. No se explica que en Caná no estuviera con ellos en aquella boda. Sea como fuere, el recuerdo de su "padre" le acompañaría siempre. Seguro que pensaba en él entrañablemente y Jesús y su Madre hablarían en casa de el con frecuencia. Y, cercano el momento de la cruz, a punto de despedirse físicamente de la tierra en la que creció como hombre, recordaría a todos los que conoció, y seguro que pensó en él. En su ejemplo de hombre bueno, en los momentos tiernos de la infancia, en cómo se disgustó cuando Él se quedó 3 días en el templo aquella vez y creían que lo habían perdido...en cómo le enseñó a trabajar con la madera, esa que en la Cruz se convertiría en verdadero Trono, en árbol de la Vida... No sé. Es un pensamiento tonto. Pero es la primera vez que se me ocurre esto... y me apetecía dejarlo por escrito.
Además, me ha hecho pensar que -si Dios me da lucidez mental llegado el momento- supongo que me acordaré de mi padre, cuyo santo hubiéramos celebrado hoy, como no he dejado de hacer todos los dias desde que se fue.
Que tengas una buena Semana Santa.
Y... estés donde estés, de viaje o en vuestra casa, de vacaciones o trabajando: si crees en El, no le dejemos solo. Acompáñemosle. Aunque sea solo con el pensamiento...
Por un lado, es un botón más de las infinitas muestras de coherencia que tiene la vida de la Iglesia, ésa que nacerá dentro de apenas 3 días, del costado mismo de Jesús crucificado. El hecho de que el cristianismo, perfecta continuación del judaísmo, respete sus propias raíces es muy significativo. Todo encaja. Las cosas no son porque sí y punto. Todo tiene su sentido.
Desde el tiempo de Moisés, el pueblo de Dios, el "pueblo elegido", ha celebrado la pascua del Señor en el primer plenilunio de la primavera. El mismo Jesús, participó de esa gran fiesta durante todos los años que pasó en la tierra. Vivió sujeto a la Ley, le dió cumplimiento y la culminó. Su última Pascua, coincidió con la consumación del sacrificio para el que había venido, dándole total sentido a aquel momento crucial de la historia judía. El Paso del Señor. Desde entonces, el Pueblo de Dios, cambió el cordero por el Cordero de Dios, y puede comer y beber su propia Carne y Sangre.
Por otro lado, me ha hecho ubicar a San José en el contexto de la Semana Santa, en la que siempre ha sido un personaje "ausente". Esta concidencia de fechas -la celebración litúrgica de San José, fiesta grande de la Iglesia que no puede dejar de honrar a su Santo Patrón, tuvo lugar el pasado sábado, pues la liturgia del Miércoles Santo incompatibilizaba ambas- me hace hoy imaginar a Jesús, al borde de la horrible Pasión, recordando a ráfagas en su corazón de perfecto hombre la figura de aquel que Le hizo las veces de padre. A María, la tenemos presente siempre durante la pasión. Pero... ¿y José? Sin duda, Jesús se acordaría de él en aquellos momentos.
Hoy de pronto y por vez primera, echo de menos esa referencia a modo de flashback en la película que hizo Mel Gibson, cuando vemos los "recuerdos" de la Madre y el Hijo. Hubiera quedado bonito y "creíble" ¿no crees?
Para quien ha visto irse a su padre demasiado pronto -siempre es demasiado pronto, lo sé, pero los 19 años no me negarán que es prematuro- esta idea resulta muy sugerente. No se sabe hasta cuando estuvo José acompañando a María y a Jesús, pero los Evangelios dan a entender que, desde luego, fue antes del comienzo de la vida pública del Mesías. No se explica que en Caná no estuviera con ellos en aquella boda. Sea como fuere, el recuerdo de su "padre" le acompañaría siempre. Seguro que pensaba en él entrañablemente y Jesús y su Madre hablarían en casa de el con frecuencia. Y, cercano el momento de la cruz, a punto de despedirse físicamente de la tierra en la que creció como hombre, recordaría a todos los que conoció, y seguro que pensó en él. En su ejemplo de hombre bueno, en los momentos tiernos de la infancia, en cómo se disgustó cuando Él se quedó 3 días en el templo aquella vez y creían que lo habían perdido...en cómo le enseñó a trabajar con la madera, esa que en la Cruz se convertiría en verdadero Trono, en árbol de la Vida... No sé. Es un pensamiento tonto. Pero es la primera vez que se me ocurre esto... y me apetecía dejarlo por escrito.
Además, me ha hecho pensar que -si Dios me da lucidez mental llegado el momento- supongo que me acordaré de mi padre, cuyo santo hubiéramos celebrado hoy, como no he dejado de hacer todos los dias desde que se fue.
Que tengas una buena Semana Santa.
Y... estés donde estés, de viaje o en vuestra casa, de vacaciones o trabajando: si crees en El, no le dejemos solo. Acompáñemosle. Aunque sea solo con el pensamiento...
lunes, 17 de marzo de 2008
Un libro, una película... Viernes de Dolores
Cuando decidí crear este cuaderno, no pensé realmente en cúal iba a ser su contenido, de qué iba a hablar, a quien me dirigía... ¿cúal era mi verdadero propósito? Lo cierto es que no lo sé. O sí.
Supongo que simplemente era el impulso de escribir. Escribir. Escribir. Aunque no te lea nadie. Simplemente escribir. El impulso irrefrenable que aporta un algo que, paradójicamente, no puedo escribir para explicar.
Pero antes de escribir: leer. No siempre. De hecho... casi nunca. Dar entre una inmensa y surtidísima caja de bombones con uno que realmente tenga el sabor inédito, desconocido, cautivador, me resulta dificilísimo. Pero insisto. No abandono. Por ese pequeño milagro merece la pena abrir un libro. ¿Será este? Y de pronto, no es, pero se le acerca mucho. ¡Qué increíble experiencia cuando das con algo que te secuestra hasta de tí misma! Y lees como si no hubiera nada más que hacer. Como si no hubiera tiempo. Como si me fuera a morir mañana.
Puede que me lo dé todo, pero leer también me quita mucho; me atrapa, saca lo peor de mí. Me vuelve huraña, antisocial, escurridiza y, lo peor: obsesiva.
El pasado viernes, Viernes de Dolores, terminé de leer La ladrona de libros. En dos sentadas. Había comenzado el día anterior. Mas de 500 paginas en dos noches. Y se me ha hecho corto. No he podido disfrutarlo despacio. La lectura que me atrapa... me secuestra, me fagocita, me absorbe. ¿Me posee? No sé. Algo parecido a eso. Luego me deja exhausta, con una agridulce sensación tejida de insatisfacción y plenitud. ¡Cómo desearía no haberla comenzado aún para poder volver a disfrutarla! ¡Qué envidia me provocan las personas a las que se la he recomendado y aún no la han abierto!
Me gustan la idea narrativa y la estructura de la novela. Me gusta la historia que cuenta. Y me gusta (más) cómo está escrita. Tiene momentos de un lirismo estremecedor. Y sí, lo confieso: he llorado varias veces. Pero llorado del verbo disfrutar. A gusto. Sin desconsuelo y sin motivo concreto. No es solo "me ha emocionado", no. ¡Qué difícil es transmitir esa rara belleza que puede encerrar el dolor! Dolor, belleza; me parecen ambos dos misterios que encajan entre sí, cuya clave no nos es concedido desvelar del todo en esta vida.
Justo a menos de 100 páginas de acabar, me sacaron a patadas de mi aislamiento lector . ¡Qué sacrificio! ¡Me costó más que 100 ayunos! Si no fuera por que la amistad está por encima de casi todas las cosas y que una suele cumplir lo que promete, no hubiera acompañado a quien me había hecho prometer que la acompañaría al cine a ver "Cometas en el cielo".
Viernes de Dolores. Dejé a Liesel a punto de perderlo todo, y me zambullí 40 años más tarde, en otro mundo, en otras vidas, en otros dolores, en otras esperanzas pero .... no en otras lágrimas; no, esas seguían siendo mías.
Al final... es lo mismo. El ser humano, capaz de cometer las mayores barbaridades y atrocidades contra otros hombres y, al mismo tiempo, capaz de llegar a un nivel de dignidad, de entrega, de amor fraterno... Sí... la paradoja humana. Eso mismo que la muerte-narradora no es capaz de llegar a entender tampoco.
Viernes de Dolores. Así fue. Asi sigue siendo todavía. Que Dios nos dé el inmenso don de apreciar el valor sublime que hay detrás de un sacrificio hecho por amor. Sin esperar nada.
Mírale. Atrévete. ¿No ves lo que te dice desde ahí arriba, clavado, cosido al madero?
- ¡Por tí... lo haría mil veces!
Supongo que simplemente era el impulso de escribir. Escribir. Escribir. Aunque no te lea nadie. Simplemente escribir. El impulso irrefrenable que aporta un algo que, paradójicamente, no puedo escribir para explicar.
Pero antes de escribir: leer. No siempre. De hecho... casi nunca. Dar entre una inmensa y surtidísima caja de bombones con uno que realmente tenga el sabor inédito, desconocido, cautivador, me resulta dificilísimo. Pero insisto. No abandono. Por ese pequeño milagro merece la pena abrir un libro. ¿Será este? Y de pronto, no es, pero se le acerca mucho. ¡Qué increíble experiencia cuando das con algo que te secuestra hasta de tí misma! Y lees como si no hubiera nada más que hacer. Como si no hubiera tiempo. Como si me fuera a morir mañana.
Puede que me lo dé todo, pero leer también me quita mucho; me atrapa, saca lo peor de mí. Me vuelve huraña, antisocial, escurridiza y, lo peor: obsesiva.
El pasado viernes, Viernes de Dolores, terminé de leer La ladrona de libros. En dos sentadas. Había comenzado el día anterior. Mas de 500 paginas en dos noches. Y se me ha hecho corto. No he podido disfrutarlo despacio. La lectura que me atrapa... me secuestra, me fagocita, me absorbe. ¿Me posee? No sé. Algo parecido a eso. Luego me deja exhausta, con una agridulce sensación tejida de insatisfacción y plenitud. ¡Cómo desearía no haberla comenzado aún para poder volver a disfrutarla! ¡Qué envidia me provocan las personas a las que se la he recomendado y aún no la han abierto!
Me gustan la idea narrativa y la estructura de la novela. Me gusta la historia que cuenta. Y me gusta (más) cómo está escrita. Tiene momentos de un lirismo estremecedor. Y sí, lo confieso: he llorado varias veces. Pero llorado del verbo disfrutar. A gusto. Sin desconsuelo y sin motivo concreto. No es solo "me ha emocionado", no. ¡Qué difícil es transmitir esa rara belleza que puede encerrar el dolor! Dolor, belleza; me parecen ambos dos misterios que encajan entre sí, cuya clave no nos es concedido desvelar del todo en esta vida.
Justo a menos de 100 páginas de acabar, me sacaron a patadas de mi aislamiento lector . ¡Qué sacrificio! ¡Me costó más que 100 ayunos! Si no fuera por que la amistad está por encima de casi todas las cosas y que una suele cumplir lo que promete, no hubiera acompañado a quien me había hecho prometer que la acompañaría al cine a ver "Cometas en el cielo".
Viernes de Dolores. Dejé a Liesel a punto de perderlo todo, y me zambullí 40 años más tarde, en otro mundo, en otras vidas, en otros dolores, en otras esperanzas pero .... no en otras lágrimas; no, esas seguían siendo mías.
Al final... es lo mismo. El ser humano, capaz de cometer las mayores barbaridades y atrocidades contra otros hombres y, al mismo tiempo, capaz de llegar a un nivel de dignidad, de entrega, de amor fraterno... Sí... la paradoja humana. Eso mismo que la muerte-narradora no es capaz de llegar a entender tampoco.
Viernes de Dolores. Así fue. Asi sigue siendo todavía. Que Dios nos dé el inmenso don de apreciar el valor sublime que hay detrás de un sacrificio hecho por amor. Sin esperar nada.
Mírale. Atrévete. ¿No ves lo que te dice desde ahí arriba, clavado, cosido al madero?
- ¡Por tí... lo haría mil veces!
miércoles, 12 de marzo de 2008
Por favor: que también me lo expliquen a mí.
Reproduzco hoy una carta que alguien con muchísimo sentido común (y del humor) ha remitido a un diario de información general que se vende en toda España desde hace mas de 100 años.
Sin comentarios.
Sin comentarios.
Carta al Director de ABC
Madrid, 12 de marzo de 2008.
Que me lo expliquen
Fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo. Un cartón de tabaco es un paquete grande y rectangular donde caben veinte cajetillas de tabaco. Pues bien, leo en un cartón de tabaco la siguiente advertencia, escrita a todo lo largo del cartón y con letras bien grandes: «Las autoridades sanitarias advierten: Fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo». Leer eso me ha provocado mucha confusión, mucho desconcierto y mucho embrollo. Porque si bien es verdad que fumar durante el embarazo perjudica la salud del hijo, como advierten las autoridades sanitarias, ¿qué le ocurre a un hijo cuando su madre embarazada decide interrumpir el embarazo? ¿Esa acción no perjudica la salud de su hijo? En realidad perjudica la salud del hijo totalmente, porque cuando una mujer embarazada permite que le practiquen un aborto, a su hijo lo matan. Entonces, ¿por qué las autoridades sanitarias advierten que fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo y no advierten que «interrumpir voluntariamente su embarazo» mata a su hijo, sino que nos lo muestran como «un derecho» de las madres?
Las autoridades sanitarias dicen saber mucho sobre salud reproductiva. Pues que me expliquen esto, porque es toda una contradicción.
Miguel Ángel García Sánchez
Madrid
Madrid, 12 de marzo de 2008.
Que me lo expliquen
Fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo. Un cartón de tabaco es un paquete grande y rectangular donde caben veinte cajetillas de tabaco. Pues bien, leo en un cartón de tabaco la siguiente advertencia, escrita a todo lo largo del cartón y con letras bien grandes: «Las autoridades sanitarias advierten: Fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo». Leer eso me ha provocado mucha confusión, mucho desconcierto y mucho embrollo. Porque si bien es verdad que fumar durante el embarazo perjudica la salud del hijo, como advierten las autoridades sanitarias, ¿qué le ocurre a un hijo cuando su madre embarazada decide interrumpir el embarazo? ¿Esa acción no perjudica la salud de su hijo? En realidad perjudica la salud del hijo totalmente, porque cuando una mujer embarazada permite que le practiquen un aborto, a su hijo lo matan. Entonces, ¿por qué las autoridades sanitarias advierten que fumar durante el embarazo perjudica la salud de su hijo y no advierten que «interrumpir voluntariamente su embarazo» mata a su hijo, sino que nos lo muestran como «un derecho» de las madres?
Las autoridades sanitarias dicen saber mucho sobre salud reproductiva. Pues que me expliquen esto, porque es toda una contradicción.
Miguel Ángel García Sánchez
Madrid
martes, 11 de marzo de 2008
Las fechas es lo que tienen
Hay dias que uno no está para nada, pero hoy no es uno de esos para mí.
Hoy quiero estar para todo.
Aunque me canse.
Aunque imagine cosas mejores.
Aunque me aburra.
Aunque....
Gracias.
Porque me canso.
Porque imagino cosas mejores.
Porque me aburro.
Porque.... tengo un porqué.
Porsiaca: nunca des por hecho lo cotidiano. Sigue sorprendiéndote y agradeciendo.
Hoy quiero estar para todo.
Aunque me canse.
Aunque imagine cosas mejores.
Aunque me aburra.
Aunque....
Gracias.
Porque me canso.
Porque imagino cosas mejores.
Porque me aburro.
Porque.... tengo un porqué.
Porsiaca: nunca des por hecho lo cotidiano. Sigue sorprendiéndote y agradeciendo.
domingo, 9 de marzo de 2008
Fin de semana: dos en una
Esta entrada es de ayer y hoy.
Escribo antes de que sepamos cómo acaba la jornada electoral, para no obligarme a hablar de nada de eso, ni dejarme llevar por el estado de ánimo que pueda tener una vez conocidos los resultados. Mañana, siendo encima lunes... ya Dios dirá por dónde salgo (aviso a navegantes).
Ayer fue un sábado estupendo; salí a dar una vuelta "campestre". Buen tiempo, carretera y monte y una buena amiga de copiloto. Ambas llevábamos tiempo sin vernos con calma. Hacía un día estupendo, y decidimos sin previo aviso, regalarnos un "mano a mano" de los de antes. Para mí, desde luego, fue un buen regalo, y espero que para ella lo fuera también. Ahora que caigo, fue recientemente su cumpleaños y no le regalé nada.
Sin prisas, al sol de la sierra madrileña; caminamos y hablamos -como siempre que hay tiempo- de lo divino y de lo humano. Y mucho de lo primero, la verdad. Fuimos hasta una ermita que honra a la Virgen en los aledaños del pueblo. Me hizo ilusión ver que no eramos las únicas que aprovechaban el buen tiempo para llegar hasta allí.
Desde luego, no descubro nada al afirmar que, de todos los amores que el ser humano está convocado a vivir... el de la amistad es sin duda de los mejores. Gracias!
No puedo dejar de citar la pena y el "acompañamiento moral" que me produjo el asesinato de Isaias Carrasco. Recé por él y por su familia. Y por la familia de la niña de Huelva que ha aparecido llenando de dolor y de terrible certeza a sus hasta el viernes esperanzados padres. Que ninguno pierda la Esperanza con mayúsculas.
Pd. Se nota que soy una novata. No publiqué esto ayer, por si lo modificaba o algo. Pero se me echó el tiempo encima y no lo hice. Eran las cuatro de la tarde cuando lo escribí... La entrada correspondiente al lunes ya veré cuándo la escribo. Por si acaso: sirva la última frase de ayer: que ninguno pierda la Esperanza con mayúsculas.
Escribo antes de que sepamos cómo acaba la jornada electoral, para no obligarme a hablar de nada de eso, ni dejarme llevar por el estado de ánimo que pueda tener una vez conocidos los resultados. Mañana, siendo encima lunes... ya Dios dirá por dónde salgo (aviso a navegantes).
Ayer fue un sábado estupendo; salí a dar una vuelta "campestre". Buen tiempo, carretera y monte y una buena amiga de copiloto. Ambas llevábamos tiempo sin vernos con calma. Hacía un día estupendo, y decidimos sin previo aviso, regalarnos un "mano a mano" de los de antes. Para mí, desde luego, fue un buen regalo, y espero que para ella lo fuera también. Ahora que caigo, fue recientemente su cumpleaños y no le regalé nada.
Sin prisas, al sol de la sierra madrileña; caminamos y hablamos -como siempre que hay tiempo- de lo divino y de lo humano. Y mucho de lo primero, la verdad. Fuimos hasta una ermita que honra a la Virgen en los aledaños del pueblo. Me hizo ilusión ver que no eramos las únicas que aprovechaban el buen tiempo para llegar hasta allí.
Desde luego, no descubro nada al afirmar que, de todos los amores que el ser humano está convocado a vivir... el de la amistad es sin duda de los mejores. Gracias!
No puedo dejar de citar la pena y el "acompañamiento moral" que me produjo el asesinato de Isaias Carrasco. Recé por él y por su familia. Y por la familia de la niña de Huelva que ha aparecido llenando de dolor y de terrible certeza a sus hasta el viernes esperanzados padres. Que ninguno pierda la Esperanza con mayúsculas.
Pd. Se nota que soy una novata. No publiqué esto ayer, por si lo modificaba o algo. Pero se me echó el tiempo encima y no lo hice. Eran las cuatro de la tarde cuando lo escribí... La entrada correspondiente al lunes ya veré cuándo la escribo. Por si acaso: sirva la última frase de ayer: que ninguno pierda la Esperanza con mayúsculas.
viernes, 7 de marzo de 2008
Andando, que es gerundio.
Hoy he echado a andar.
- Literalmente: porque tras el lío de la moto ayer, y sin haber tenido tiempo de encontrar los papeles en regla -conté aquí el motivo de la "parada", pero no la historia completa, que fue entre surrealista y marxista (de los hermanos Marx)- no me he atrevido a jugármela y he venido a la oficina andando. Quede claro que, en mi opinión, esto no cuenta en ningún caso como punto "Porsiaca", sino que viene a demostrar que tonta del todo no soy...porque si me paran sin papeles me "secuestran" la moto, aparte de multarme. Un paseo estupendo: hace sol, es viernes, y me viene fenomenal para la "salud" (Uds. ya me entienden).
- Figuradamente: porque tras dos dias de vida oculta, me voy a atrever a romper el cascarón... y contar por ahí que este sitio existe. Espero que este paseo sea igual de estupendo.
Aunque no brille el sol ni sea viernes todos los días, seguro que me resulta saludable 100%.
Pues eso; el otro día -el día de la concepción de este blog- me daba la bienvenida a mí misma, en un acto de egocentrismo. Hoy se la doy a los que estén por ahí... en un acto de "audacia".
D. Enrique (¿puedo llamarle padrino?) Ud. tardó menos de media hora en crear el suyo... Ya ve, yo he tardado tres días....
Y no me diga que la antigüedad es un grado... El que sabe, sabe y "point".
- Literalmente: porque tras el lío de la moto ayer, y sin haber tenido tiempo de encontrar los papeles en regla -conté aquí el motivo de la "parada", pero no la historia completa, que fue entre surrealista y marxista (de los hermanos Marx)- no me he atrevido a jugármela y he venido a la oficina andando. Quede claro que, en mi opinión, esto no cuenta en ningún caso como punto "Porsiaca", sino que viene a demostrar que tonta del todo no soy...porque si me paran sin papeles me "secuestran" la moto, aparte de multarme. Un paseo estupendo: hace sol, es viernes, y me viene fenomenal para la "salud" (Uds. ya me entienden).
- Figuradamente: porque tras dos dias de vida oculta, me voy a atrever a romper el cascarón... y contar por ahí que este sitio existe. Espero que este paseo sea igual de estupendo.
Aunque no brille el sol ni sea viernes todos los días, seguro que me resulta saludable 100%.
Pues eso; el otro día -el día de la concepción de este blog- me daba la bienvenida a mí misma, en un acto de egocentrismo. Hoy se la doy a los que estén por ahí... en un acto de "audacia".
D. Enrique (¿puedo llamarle padrino?) Ud. tardó menos de media hora en crear el suyo... Ya ve, yo he tardado tres días....
Y no me diga que la antigüedad es un grado... El que sabe, sabe y "point".
jueves, 6 de marzo de 2008
Penseques 1- Porsiacas 0
Bueno... pues se acabó la Champions. Se acabó para el Madrid...
¡Qué se le va a hacer! Hay muchas más cosas de las que preocuparse.
Quizá los políticos deberían usar acontecimientos de esta naturaleza para sacar conclusiones.
Eh, oiga, pssst! : No se puede ir de "sobrao". Pensé que pasaríamos...
Ya lo dijo el pueblo: "hasta el rabo, todo es toro".
Hoy he sido -una vez más- una Penseque de libro: me han parado por ir en la moto con los auriculares puestos. Prometo que los llevaba a bajísimo volumen... estaba escuchando una tertulia de la radio....
La magnanimidad del pipiolo-agente de movilidad me ha salvado de perder 3 puntos del carnet...
- "Pensé que nunca me iban a pillar": 1-0
¡Qué se le va a hacer! Hay muchas más cosas de las que preocuparse.
Quizá los políticos deberían usar acontecimientos de esta naturaleza para sacar conclusiones.
Eh, oiga, pssst! : No se puede ir de "sobrao". Pensé que pasaríamos...
Ya lo dijo el pueblo: "hasta el rabo, todo es toro".
Hoy he sido -una vez más- una Penseque de libro: me han parado por ir en la moto con los auriculares puestos. Prometo que los llevaba a bajísimo volumen... estaba escuchando una tertulia de la radio....
La magnanimidad del pipiolo-agente de movilidad me ha salvado de perder 3 puntos del carnet...
- "Pensé que nunca me iban a pillar": 1-0
miércoles, 5 de marzo de 2008
mi primera entrada "Chispas"
No tengo ni idea del futuro que le deparará a esta alacena que abre sus puertas hoy.
Pero me comprometo firmemente a no preocuparme por eso. Pasito a paso. Tampoco creo que me lea nadie... asi que, en un acto de egocentrismo: me doy la bienvenida a mí misma.
5 de Marzo 2008
Pero me comprometo firmemente a no preocuparme por eso. Pasito a paso. Tampoco creo que me lea nadie... asi que, en un acto de egocentrismo: me doy la bienvenida a mí misma.
5 de Marzo 2008
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